HÁBITO DE POSTURA
MALOCLUSIÓN DENTAL Y SU RELACIÓN CON LA POSTURA
CORPORAL
La relación
biomecánica entre la cabeza, la columna cervical y los órganos dentarios ha
generado un amplio debate científico, por las diferentes consecuencias e
interrelaciones que se dan entre ellas. Particularmente, la posición de la
mandíbula en estado de reposo, porque se han observado problemas posturales en
más de 90% de los casos de sujetos con algún tipo de maloclusión, lo que ha
provocado un interés creciente sobre el tema.
Una postura adecuada
es aquella capaz tanto de mantener la alineación de los segmentos corporales
con un mínimo gasto de energía posible como de lograr el máximo de eficacia
mecánica del sistema neurocervical (SNC). Si la postura no es correcta, los
músculos no trabajan simultánea y colaborativamente. Esto tendrá un efecto
negativo en el sistema óseo, en la morfología cráneo-facial y en la postura de
la cabeza. En una maloclusión dental, como una mordida cruzada, la asimetría
mandibular funcional es detectada y controlada según los modelos de regulación
posturales, de modo que se modifica el patrón habitual y se genera otro
configurado en el SNC, con compensaciones musculares a diferentes niveles.
Inicialmente, el cambio es funcional pero, de mantenerse, puede ser definitivo
por el desarrollo óseo posterior.
En la mayoría de los
casos, los inconvenientes en la postura corporal inician en la infancia debido
a la adopción de posturas incorrectas no corregidas oportunamente. Esto
ocasiona problemas a nivel cráneo-facial, y origina alteraciones funcionales,
estructurales, fonéticas y estéticas, entre otras. Asimismo, es muy importante
la postura corporal en este periodo ya que, con relación al crecimiento
cráneo-mandibular, cualquier alteración postural comprometerá el equilibrio
cefálico y la posición de la mandíbula. Lo anterior determina modificaciones en
el crecimiento y desarrollo de los maxilares y arcos dentarios, y origina
maloclusiones caracterizadas clínicamente por distorrelaciones, mesiorrelaciones
y laterodesviaciones que evidencian la estrecha relación existente entre la
postura corporal y la posición mandibular maxilar del individuo. Pero,
¿por qué considerar este binomio entre postura corporal y maloclusión como una
condición tan estrechamente relacionada? Fundamentalmente, se debe considerar
que los músculos posturales mandibulares son parte de la cadena muscular que
permite al individuo permanecer de pie con la cabeza erguida. Cuando se
producen cambios posturales, las contracciones musculares a nivel del sistema estomatognático
cambian la posición mandibular, porque la mandíbula busca y adopta nuevas
posiciones ante la necesidad de funcionar. Por lo tanto, una actitud postural
incorrecta es considerada como factor etiológico de maloclusiones, ya que
modifica de forma instantánea la relación entre los dos maxilares.
La columna juega un
papel muy importante en la postura corporal. Al estar alterada, se puede
caracterizar de tres formas: a) tipo descendente, donde el origen puede ser un
problema de maloclusión dental o de la articulación temporomandibular; b) tipo
ascendente, donde el origen puede estar relacionado con problemas de los
miembros inferiores, en la columna o en el apoyo plantar y c) tipo mixto, donde
participan los dos anteriores.
Una maloclusión dental
no solo se puede relacionar con la posición de la mandíbula y del cráneo, sino
también con la columna cervical, las estructuras supra e infrahioideas, los
hombros, la columna torácica y lumbar, que simultáneamente funcionan como una
unidad biomecánica. También dan estabilidad ortostática del cráneo sobre la
columna cervical que, si se ve comprometida, influye en la etiología de las
disfunciones craneomandibulares y del dolor orofacial. Esto debido a que se
determina la ubicación espacial de la mandíbula influenciada por estructuras
anatómicas asociadas con la oclusión dental. Tal es el caso de los músculos
masticadores que al alterarse, pueden producir disfunciones del sistema
craneomandibular.
La mayoría de los
estudios sobre postura corporal en estomatología están orientados a la búsqueda
de la relación entre anomalías de posición del tracto cráneo-cervical y la
frecuencia y severidad de las maloclusiones. En otras palabras, principalmente
se orientan al estudio de los diferentes tipos de regulación de la postura, en
los cuales se intenta explicar cómo una alteración asimétrica de la postura
corporal se relaciona con las modificaciones oclusales dentales. Pudieron
operacionalizar de manera más amplia las alteraciones de la misma al
diagnosticar condiciones de escoliosis, cifosis y cifoescoliosis. Lo relevante
de este estudio es que los resultados coinciden con lo reportado por otros
autores, quienes comparten y concluyen que existen mayores probabilidades para
que se desarrolle algún tipo de maloclusión cuando la postura corporal se
encuentra alterada. Finalmente, se va estructurando un perfil
clínico-epidemiológico que está brindando las bases para el tratamiento de las
maloclusiones dentales. La propuesta es utilizar aparatos ortopédicos
miofuncionales en la prevención e intercepción de este problema que se
manifiesta en el sistema estomatognático y, particularmente, en los órganos
dentarios relacionados. Esto generará un impacto integral en el desempeño del
cuerpo, y no solo en la oclusión dental. También, en relación con la
articulación temporomandibular, la postura de la cabeza, en las funciones de la
boca y en la postura del cuerpo, donde la posición anormal de la cabeza puede
alterar las relaciones biomecánicas cráneo-cervicales y craneomandibulares,
influyendo en el crecimiento y en la postura corporal del individuo.
Murrieta Pruneda, José Francisco. (2013). Maloclusión dental y su
relación con la postura corporal: un nuevo reto de investigación en
Estomatología. Boletín médico del Hospital Infantil de México, 70(5),
341-343. http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-11462013000500001&lng=es&tlng=es.


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